Queremos compartir la alegría de la fe con todos y todas las jóvenes: “Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros” (L, jn 1,3). Con ellos y desde ellos el Espíritu nos invita a esbozar la Iglesia del mañana. Una iglesia que acoge con el corazón agradecido la invitación del Papa Benedicto XVI a los jóvenes del mundo entero a celebrar su fe en la próxima Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid en agosto de 2011, donde todos podamos explicitar la afirmación de su antecesor Juan Pablo II: “Vale la pena dedicarse a la causa de Cristo”. En este caminar nos sentimos acompañados por María, nuestra Madre, fiel modelo de la discípula para todos.