Adoptamos una mirada positiva y esperanzada hacia este mundo y hacia el momento que nos toca vivir: un mundo y una época que Dios ama. Inspirándonos en la Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II, “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los “jóvenes” de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los “acompañantes de jóvenes”. Nada hay en “la cultura juvenil” que no encuentre eco en nuestro corazón.